La devoción de Almonte por la Virgen del Rocío es algo connatural con el ser almonteño. Es una devoción aprendida de niño, atesorada por los padres e íntimamente ligada, por hondas raíces, a la vida de cada uno, marcando profundamente su espíritu.

Tras el hallazgo de la sagrada imagen de la Virgen en los albores del siglo XV, en el lugar de las Rocinas —cuenta la versión oral— acudieron allí muchos vecinos al ser enterados de la noticia por el cazador Goro Medina que acudió a Almonte a contar lo sucedido.

Almonte, pues, conoció a la Virgen del Rocío en las mismas fuentes de la tradición. Y desde su inicio ha sido una devoción, que caló prontamente en la propia esencia e idiosincrasia de los almonteños.

Desde entonces, Almonte tendrá su corazón en El Rocío; porque allí en ese epicentro de su término municipal, está la Ermita, la “celestial casa de refugio” de su gente, allí acudirá a pedir el favor de la Virgen en los momentos de dificultad o a darle las gracias por su intercesión; porque Ella, con su Remedio, ha sido y es el “Faro” de aquellos mares, la “Estrella” de la mañana de su historia, la “Salud” de sus enfermos, la mejor “Rosa temprana” de sus campos, el más candoroso “Lirio de las Marismas” de sus tierras, la “Blanca Paloma” de su esperanza, la “Llama ardiente” de su fe inquebrantable, y el “Rocío celestial” que inunda el alma de sus hijos.

Ella será, en fin, “Madre de todos los almonteños” Y el pulso de este fervor popular, que ha ido creciendo a lo largo de la historia local, como una constante que ha sobrevivido a las épocas y costumbres, y a los avatares de los tiempos, se ha de tomar en cuenta en todos los momentos de la vida del pueblo de Almonte. “Almonte por la Blanca Paloma” es un lema que une a los almonteños en las vicisitudes y que se antepone en el caminar de esta devoción en los capítulos tristes de su historia.

La Virgen del Rocío en Almonte, comienza por ser Reina y Patrona, desde hace ya varios siglos; pero el pueblo, sencillo y expresivo, conmovido por tantos detalles significativos como la exuberancia de esta manifestación tiene, ha dato otros títulos a su Virgen.
Y así la llama “Abogada y Protectora” de la Villa, porque así la vieron y consideraron en las situaciones de grave peligro en que Almonte estuvo sumido en fechas concretas de su larga existencia; “Señora” y “Blanca Paloma” porque así lo es, en medio de la inmensidad de aquellas marismas infinitas; ““Peregrina” y “Pastora”, cuando ataviada con el atuendo sencillo y pastoril viene a su pueblo a apacentar a las almas de sus hijos, tras un largo peregrinar de caminos, de pinares, de atardeceres y de nocturna vela y andadura a hombros de los almonteños que la aclaman y vitorean; y “Amantísima Madre del Rocío”.

Esta extraordinaria devoción del pueblo de Almonte, unánimemente compartida por todos los vecinos, fue recogida muchas veces por las Justicias y Regimiento de la villa que ordenaron el traslado de la milagrosa Imagen desde su santuario hasta la parroquia, y movió a su Ayuntamiento a acordar el 24 de junio de 1653 su juramento de defender el misterio de la Pura y Limpia Concepción de María, y de nombrar a Santa María de las Rocinas como Patrona de Almonte.

Del Rocío a la población de Almonte hay quince kilómetros, denota la importancia que la devoción a la Virgen Santa María del Rocío tiene en el seno de la sociedad almonteña. Esta relación materno filial se ha puesto de manifiesto a lo largo de la historia en diferentes ocasiones, sobre todo en momento de penurias o dificultades. 

El domingo de resurrección la Hermandad Matriz de Almonte elige a su Hermano Mayor.

A pesar de que las primeras reglas conocidas de la Hermandad Matriz están redactadas en enero de 1757, y aprobadas por el Arzobispado hispalense en agosto de 1758, muchas han sido las generaciones de almonteños en particular, y rocieros en general, que han tomado como referencia el acta de proclamación de Santa María del Rocío como Patrona de la villa de Almonte, con fecha 29 de junio de 1653, como referente de la existencia de la Hermandad de Almonte, porque ya en ese documento se menciona a la cofradía de Nuestra Señora del Rocío. 1

TÉRMINO MUNICIPAL

Almonte se encuentra al suroeste de la península ibérica, en la provincia de Huelva. Almonte es uno de los municipios más extensos de Andalucía, su término tiene 86.000 hectáreas. Su término abarcan tres núcleos de población: Almonte, El Rocío y la playa de Matalascañas.
30.000 hectáreas son del Parque Nacional de Doñana( 53 % del total y 14.000 del parque Natural).

Ocupa el séptimo puesto en el ranking de municipios con mas extensión de andalucia ( 1º Córdoba 1253 km² , 2º Jerez 1189 km² , 3º Écija 975 km² , 4º Andújar 963 km² , , 5º Carmona 923 km², 6º Hornachuelos 909 km², 7º Almonte 862 km²).

Monumento Virgen del Rocío en Almonte

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